En el contexto actual de crisis climática, pérdida acelerada de biodiversidad y creciente presión sobre los ecosistemas, las Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) emergen como un enfoque esencial y estratégico para abordar simultáneamente desafíos ambientales, sociales y económicos.

Las SbN se definen como acciones para proteger, gestionar de manera sostenible y restaurar ecosistemas naturales o modificados, que abordan desafíos sociales de manera eficaz y adaptativa, proporcionando simultáneamente beneficios para el bienestar humano y la biodiversidad. Estas soluciones no solo promueven la resiliencia ante el cambio climático, sino que también contribuyen a la seguridad alimentaria, la gestión del agua y la salud pública.

La biodiversidad como eje central de las SbN
La biodiversidad no es solo una fuente de recursos biológicos; es la base funcional de los servicios ecosistémicos que sostienen la vida. La pérdida de biodiversidad compromete la capacidad de los ecosistemas para regular el clima, purificar el aire y el agua, polinizar cultivos y mantener la fertilidad del suelo. Las SbN bien diseñadas, como la restauración de humedales, la reforestación con especies nativas o la agricultura regenerativa, dependen directamente de ecosistemas biodiversos para alcanzar su pleno potencial.

Ejemplos de SbN basadas en biodiversidad:

  • Restauración de manglares para mitigar inundaciones costeras y proporcionar hábitat a especies clave.
  • Corredores biológicos que permiten la conectividad entre hábitats fragmentados, mejorando la resiliencia ecológica.
  • Agricultura agroecológica que reduce el uso de químicos y promueve la diversidad genética de cultivos.

Hacia un modelo regenerativo
A diferencia de los enfoques tradicionales que se enfocan en minimizar impactos, las SbN promueven un modelo regenerativo: restauran sistemas degradados, fortalecen la resiliencia socioecológica y permiten una coexistencia armónica entre desarrollo humano y conservación ambiental.

Integrar la biodiversidad en la planificación territorial, las políticas públicas y las inversiones es fundamental para garantizar un futuro sostenible. Es imperativo que gobiernos, empresas y sociedad civil reconozcan el valor estratégico de la naturaleza no como un recurso explotable, sino como un aliado indispensable.