

Los ecosistemas marinos y costeros son algunos de los más ricos en biodiversidad del planeta. Desde los arrecifes de coral hasta los manglares y las praderas marinas, estas zonas no solo sostienen la vida oceánica, sino que también proporcionan alimentos, empleo y protección costera a más de 3.000 millones de personas en todo el mundo.
Sin embargo, se enfrentan a presiones cada vez mayores: contaminación, sobrepesca, cambio climático, acidificación del océano y destrucción del hábitat. Proteger estos ecosistemas no es una opción: es una necesidad urgente para la salud del planeta y el bienestar humano.
¿Por Qué Son Tan Importantes los Ecosistemas Marinos y Costeros?
Los mares y costas ofrecen servicios ecosistémicos clave que son vitales para nuestra supervivencia:
- Regulan el clima: Los océanos absorben más del 30% del dióxido de carbono (CO₂) emitido por las actividades humanas.
- Generan oxígeno: Hasta el 50% del oxígeno que respiramos proviene del fitoplancton marino.
- Proveen alimentos: Más del 17% de la proteína animal consumida globalmente proviene del océano.
- Protegen las costas: Manglares, arrecifes y dunas actúan como barreras naturales ante tormentas y tsunamis.
- Son fuentes de empleo: Turismo, pesca y actividades marítimas sostienen millones de trabajos.
Principales Amenazas a los Ecosistemas Marinos y Costeros
1. Contaminación
- Plásticos: Más de 11 millones de toneladas de plástico ingresan al océano cada año.
- Derrames de petróleo y sustancias químicas: Contaminan el agua y afectan gravemente a la fauna marina.
- Contaminación por nutrientes: Proveniente de la agricultura, causa zonas muertas y proliferación de algas nocivas.
2. Sobrepesca y pesca ilegal
- La explotación excesiva de especies pesqueras reduce la biodiversidad y altera el equilibrio ecológico.
3. Cambio climático
- Acidificación del océano debilita los caparazones de organismos marinos y los arrecifes de coral.
- Aumento del nivel del mar afecta ecosistemas costeros y desplaza comunidades humanas.
- Blanqueamiento de corales debido al calentamiento del agua, un fenómeno que amenaza la base de muchos ecosistemas.
4. Urbanización costera sin planificación
- Destruye hábitats como manglares y marismas, que son vitales para la biodiversidad y la defensa natural contra tormentas.
Conservar el Mar es Conservar la Vida
La Agenda 2030 de las Naciones Unidas, a través del Objetivo de Desarrollo Sostenible 14 (ODS 14), nos recuerda que debemos “conservar y utilizar sosteniblemente los océanos, los mares y los recursos marinos para el desarrollo sostenible”.
Esto no es solo responsabilidad de gobiernos o científicos: cada persona tiene un papel que jugar. Desde lo que consumimos hasta lo que desechamos, nuestras decisiones tienen impacto.